Este juego consiste en hacer el dibujo que veis en el suelo con una tiza, a veces empezando sólo por el 1, sin las letras, e ir tirando un trozo de tejo dentro de cada número, por orden ascendente. Primero el 1 o la A. Se debe ir a pata coja saltando por encima del lugar donde esté el tejo y hacer todo el recorrido hasta volver al principio, agacharse, siempre a pata coja, y recojer el tejo y salir por donde hemos entrado. La dificultad está en no caerse, no pisar nunca lo pintado y acertar en el número que toca cuando se tira el tejo. Si fallas, le toca al siguiente jugador. Gana quien antes llegue al número más alto. Se pueden añadir más números o letras, para alargar como hacíamos mis amigas y yo, las largas tardes de verano en mi calle de Hellín. Sin darnos cuenta, contábamos y hacíamos psicomotricidad.Ahora un poco de historia extraída de Wikipedia La rayuela es un juego de iniciación infantil, que representa el conocimiento de uno mismo, de donde provienen el juego del laberinto, la petanca y el juego de la oca. Este juego ayuda a que los niños desarrollen la coordinación viso-motora. Se cree que este juego se desarrolló en la Europa renacentista y que la temática está basada en el libro La divina comedia de Dante Alighieri, obra en la cual el personaje, cuando sale del Purgatorio y quiere alcanzar el Paraíso, tiene que atravesar una serie de nueve mundos hasta lograrlo. El jugador actúa a modo de ficha. Debe saltar de casilla en casilla, a la pata coja, empujando la piedra que se suponía representaba su alma. Partía de la Tierra para conseguir el Cielo (Urano), vigilando no caerse en el pozo o en el Infierno (Plutón) durante su recorrido. En ningún caso la piedra debía pararse sobre una línea, ya que, de la Tierra al Cielo, no hay fronteras ni zonas de demarcación, ni separaciones, ni descanso.
La rayuela es un juego de iniciación infantil, que representa el conocimiento de uno mismo, de donde provienen el juego del laberinto, la petanca y el juego de la oca.
Este juego ayuda a que los niños desarrollen la coordinación viso-motora. Se cree que este juego se desarrolló en la Europa renacentista y que la temática está basada en el libro La divina comedia de Dante Alighieri, obra en la cual el personaje, cuando sale del Purgatorio y quiere alcanzar el Paraíso, tiene que atravesar una serie de nueve mundos hasta lograrlo. El jugador actúa a modo de ficha. Debe saltar de casilla en casilla, a la pata coja, empujando la piedra que se suponía representaba su alma. Partía de la Tierra para conseguir el Cielo (Urano), vigilando no caerse en el pozo o en el Infierno (Plutón) durante su recorrido. En ningún caso la piedra debía pararse sobre una línea, ya que, de la Tierra al Cielo, no hay fronteras ni zonas de demarcación, ni separaciones, ni descanso.